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Revisión documental con inteligencia artificial
Bases de licitación, contratos y órdenes de compra leídos enteros, con plazos, multas y requisitos extraídos y señalados contra tus criterios.
Conversemos sobre tus documentosLeer completo lo que nadie alcanza a leer
Bases de licitación de ochenta páginas. Contratos que llegan el viernes y hay que responder el lunes. Órdenes de compra con condiciones enterradas en el punto 14. Documentos que alguien debería revisar entero y que en la práctica se revisan en diagonal, buscando lo que uno ya espera encontrar.
Ahí es donde aparecen los problemas caros: la cláusula de multa que nadie vio, el plazo que no calzaba, el requisito de experiencia que dejaba la propuesta fuera antes de empezar.
Qué hace el agente
- Lee el documento completo. No una muestra ni un resumen: entero.
- Extrae lo que definiste como relevante: plazos, montos, garantías, multas, requisitos de admisibilidad, condiciones de pago.
- Marca lo que no calza con tus criterios. Si trabajas con plazos mínimos de treinta días y el documento pide quince, eso aparece señalado arriba.
- Compara contra documentos anteriores cuando corresponde, para detectar qué cambió respecto de la versión previa.
El resultado es una lectura dirigida, no una decisión
El agente no decide si postular, si firmar ni si aceptar. Deja el documento leído y lo importante señalado, para que la persona que decide llegue a la decisión con el trabajo previo hecho. En documentos que comprometen plazos legales o dinero, esa distinción no es una formalidad: es lo que hace que la responsabilidad siga estando donde corresponde.
Dónde está funcionando
En Constructora IGLO se aplica sobre bases de licitación pública y antecedentes de proyecto, un terreno donde los requisitos de admisibilidad son estrictos y un detalle pasado por alto deja la propuesta fuera sin discusión.
Para quién tiene sentido
Para empresas que participan en licitaciones, firman contratos con regularidad o reciben documentación técnica que hay que revisar contra criterios propios. También para estudios profesionales con alto volumen documental.
Cuándo no. Si los documentos que revisas son cortos y siempre iguales, no hace falta un agente: hace falta una lista de chequeo.
Los criterios los defines tú
El agente no trae una lista genérica de lo que «suele ser importante». Antes de revisar nada se define qué significa un problema en tu contexto:
- Umbrales. Plazos mínimos, montos de garantía que te sacan de rango, multas sobre cierto porcentaje.
- Condiciones que no aceptas. Formas de pago, cesiones de responsabilidad, requisitos de experiencia que no cumples.
- Lo que siempre hay que encontrar. La fecha de cierre, el monto de la garantía de seriedad, el domicilio de entrega, lo que en tu rubro nunca puede faltar.
- Cómo quieres el resultado. Un resumen ejecutivo, una ficha comparable entre documentos, o el documento anotado.
El límite: esto no es asesoría legal
Conviene decirlo con todas sus letras. El agente extrae lo que el documento dice y lo contrasta con los criterios que definiste. No interpreta jurídicamente, no evalúa si una cláusula es exigible, y no reemplaza la revisión de un abogado en un contrato relevante.
Lo que sí hace es que esa revisión legal parta desde un documento ya leído y con lo importante señalado, en vez de desde cero a las once de la noche del día anterior al cierre.
Cuando el volumen es el problema
El caso donde más rinde es el de decidir rápido entre varias oportunidades. Si te llegan cinco licitaciones y solo puedes preparar dos, lo caro no es leerlas: es descubrir en la página sesenta que una de ellas nunca fue viable. Una ficha comparable de las cinco, con requisitos y plazos extraídos, convierte esa decisión en cuestión de minutos.
Preguntas frecuentes
¿El agente decide si postular o firmar?
No. Deja el documento leído y lo importante señalado. La decisión la toma la persona responsable, que llega a ella con el trabajo previo hecho. En documentos que comprometen plazos legales o dinero, esa distinción mantiene la responsabilidad donde corresponde.
¿Lee el documento completo o solo una parte?
Completo. Esa es precisamente la diferencia con la revisión en diagonal, donde uno encuentra lo que ya esperaba encontrar y se pierde lo que no.
¿Puede comparar contra versiones anteriores?
Sí. Cuando existe una versión previa, el agente señala qué cambió respecto de ella.
¿Sirve para documentos que no son licitaciones?
Sí: contratos, órdenes de compra, bases técnicas, propuestas de proveedores. Cualquier documento largo que deba revisarse contra criterios definidos.
¿Qué pasa si el documento tiene tablas o anexos escaneados?
Se revisa en el levantamiento. El texto digital se procesa sin problema; un anexo escaneado de mala calidad puede requerir un paso previo o quedar fuera del alcance. Preferimos decirlo antes de empezar y no descubrirlo con el documento encima.
¿Cuántas páginas tienes que revisar esta semana?
Si la respuesta es más de las que alcanzas a leer con atención, ese es el punto de partida.
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